01Producción estimada y consumo utilizado en el cálculo
Dos propuestas solares pueden partir de consumos, equipos futuros o condiciones de emplazamiento diferentes. La comparación debe identificar esos supuestos y separar datos medidos de estimaciones. Si se presenta una previsión económica, necesita explicar los precios y hábitos utilizados, junto con las condiciones que podrían cambiar. El resultado no debe tratarse como una rentabilidad garantizada. Una alternativa con más generación estimada puede responder a otro objetivo de uso; valorar el conjunto exige conocer cómo relaciona producción, consumo y eventual almacenamiento dentro de ese inmueble.
02Componentes, instalación y documentación de entrega
El presupuesto de autoconsumo debe identificar paneles, inversor y demás componentes, además de los trabajos necesarios para integrarlos. La comparación necesita incluir soportes, recorridos, comprobaciones y documentación previstos, junto con las gestiones que correspondan a cada parte. Si una oferta incorpora almacenamiento o respaldo, debe explicar qué función añade y con qué límites. El número de módulos no representa por sí solo el alcance completo. Las exclusiones y condiciones pendientes deben quedar reconocibles para valorar la instalación que realmente se propone, sin completar sus prestaciones por intuición.
03La información que falta
Una propuesta puede resultar incompleta aunque tenga muchas páginas. Comprueba si permite reconocer el equipo, el trabajo y las condiciones de aceptación. Cuando un término no se entienda, pide que lo expliquen con relación al uso del inmueble. Deja registradas las preguntas que siguen abiertas. Es preferible aplazar una elección concreta a completar por intuición un compromiso económico o técnico. Si el edificio cambia antes de ejecutar el proyecto, deberá revisarse la información que sirvió para prepararlo.